Como los ojos que nunca cierran y no
paran, el mundo gira y tu sigues ahí
en el mismo lugar que siempre has
estado
Observando con cautela cada paso que
da la humanidad. Como una voz del
alma que calla que se hace la muda por
temor a la vida, a la gente y al mar en el
que estamos inmersos. Hundiendose en
los propios pensamientos y sensaciones.
Es solo despertar, actuar y no parar
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